¿Por qué seguimos necesitando espacios para vernos en persona?
Publicado: el 22 de Septiembre 2026, Por Nataly Gomez/ Konrad Lorenz
¿Por qué seguimos necesitando espacios para vernos en persona?
Podemos ver una película desde el celular, escuchar un concierto desde los audífonos, asistir a una conferencia sin salir de casa. Incluso podemos conversar con alguien que está al otro lado del mundo sin movernos de nuestro escritorio. Entonces, ¿para qué seguimos llenando auditorios?
Quizás la respuesta está en algo que una pantalla no siempre puede reproducir: la experiencia de estar ahí. Está en ese momento antes de que comience una función, cuando las conversaciones llenan la sala y las personas buscan su lugar. En el silencio que aparece cuando se apagan las luces. En el aplauso que comienza al final y termina contagiando a todo el público.
Todos estos son pequeños momentos, pero hacen parte de una experiencia que solo ocurre cuando compartimos un mismo espacio.
Estar ahí también hace la diferencia
Podemos asistir a una conferencia virtual, pero estar en la sala permite levantar la mano, hacer una pregunta, conversar con alguien al terminar y descubrir que quizá esa persona también se quedó pensando en lo mismo. Podemos ver una película en casa, pero existe algo particular en reír, emocionarse o guardar silencio junto a decenas de personas que están viviendo la misma historia al mismo tiempo.
La diferencia no está únicamente en lo que vemos o escuchamos. Está en con quién lo compartimos.
Cuando el espacio se convierte en encuentro
En una universidad, estos encuentros adquieren otra dimensión. El aprendizaje no sucede solamente dentro de un salón de clases, también puede surgir de una conversación, una obra, una proyección cinematográfica, una conferencia, un concierto o una actividad en la que distintas personas se reúnen alrededor de una misma idea.
El Auditorio Sonia Fajardo Forero de la Konrad Lorenz es uno de esos espacios. A lo largo de sus actividades, el escenario puede transformarse varias veces: puede recibir una presentación artística, convertirse en lugar de encuentro para una actividad académica, proyectar una película o reunir a estudiantes, docentes, invitados y visitantes alrededor de una experiencia.
El espacio es el mismo, lo que cambia es lo que sucede en él. Alguien puede salir con una nueva pregunta, otra persona puede descubrir una obra que no conocía, un estudiante puede escuchar por primera vez una perspectiva que no había considerado, alguien más puede simplemente recordar la emoción de haber vivido ese momento junto a otras personas.
Más que ocupar una silla
Ir a un evento presencial no consiste únicamente en sentarse y observar. Es llegar, esperar, encontrarse con otros, escuchar, reaccionar y, muchas veces, continuar la conversación cuando el evento ya terminó.
Por eso, los espacios como los auditorios siguen teniendo un lugar dentro de nuestra vida universitaria y cultural. No porque la tecnología no pueda ofrecernos alternativas, sino porque existen experiencias cuyo valor también está en compartirlas.
Un lugar para estar ahí
Quizás por eso seguimos llenando auditorios.
No porque no podamos hacerlo todo desde una pantalla, sino porque hay experiencias que simplemente se sienten diferentes cuando estamos ahí. Y mientras existan historias que contar, ideas que compartir y personas dispuestas a encontrarse, siempre habrá una razón para abrir las puertas, ocupar las sillas y dejar que algo suceda frente a nosotros.
El Auditorio Sonia Fajardo Forero es un espacio para vivir esas experiencias: para encontrarse con el arte, el conocimiento, las historias y, sobre todo, con otras personas.
Te invitamos a conocer nuestra programación y a vivir el próximo evento en primera fila. Porque algunas experiencias no solo se ven: se viven estando ahí.